Agricultura Ecológica

Agricultura Ecológica

Cultivos ecológicos

La agricultura ecológica u orgánica es un sistema agrícola que se originó a principios del siglo XX. Comenzó con la reacción a las prácticas agrícolas que estaban cambiando tan rápido. La agricultura orgánica es una práctica que hoy en día se sigue llevando a cabo por numerosas organizaciones. Es te tipo de agricultura utiliza fertilizantes naturales en lugar de químicos y hace hincapié en técnicas como la rotación de cultivos y la siembra complementaria.

Los métodos agrícolas ecológicos están regulados internacionalmente y son aplicados legalmente por muchas naciones, basados en gran parte en los estándares establecidos por la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica (IFOAM por sus siglas en inglés)

La agricultura se ha practicado durante miles de años sin el uso de productos químicos artificiales. Los fertilizantes artificiales se crearon por primera vez a mediados del siglo XIX y eran baratos y potentes. En la década de 1940 hubo también avances en los pesticidas químicos. Tanto que esta era llegó a ser conocida como “Era Pesticida”. Estas nuevas técnicas eran beneficiosas a corto plazo. En cambio, tenían graves efectos secundarios a largo plazo, como por ejemplo, la contaminación del suelo, la erosión y la reducción de la fertilidad del suelo. Además, de las preocupaciones en la salud ya que estos productos químicos tenían contacto con los alimentos. A finales de 1800 y principios de 1900, los científicos y biólogos comenzaron a buscar soluciones a estos problemas intentando mantener la alta producción.

Métodos de cultivo orgánicos

Los métodos de cultivo ecológicos combinan el conocimiento científico de la ecología y la tecnología moderna con prácticas agrícolas tradicionales basadas en procesos biológicos naturales. Estos métodos de cultivo orgánicos se estudian dentro del campo de la agroecología. Mientras que la agricultura convencional utiliza plaguicidas sintéticos y fertilizantes sintéticos purificados en agua, los agricultores orgánicos están restringidos por las regulaciones al uso de pesticidas y fertilizantes naturales.

Estas medidas utilizan el medio ambiente natural para aumentar la productividad de las cosechas. Por ejemplo, las legumbres se plantan para arreglar el nitrógeno en el suelo, los cultivos se rotan para confundir a las plagas y renovar el suelo y se utilizan materiales naturales como el bicarbonato para controlar las enfermedades y malas hierbas. Las semillas y animales genéticamente modificados están excluidos.

Mano de obra de la agricultura ecológica

La producción ecológica requiere de más mano de obra que la agricultura tradicional. Por lo tanto, este aumento del coste de la mano de obra es lo que hace que la comida ecológica sea más cara que la tradicional.

La agricultura orgánica y la distribución de alimentos produce más puestos de trabajo y oportunidades de negocio, sobre todo en las zonas rurales, dando oportunidades de acceso al mercado, especialmente para los países en desarrollo.

Control de otros organismos

Hay organismos que, juntos con las malas hierbas, pueden causar problemas en las granjas orgánicas y en la agricultura ecológica. Algunos ejemplos son los insectos, ácaros, hongos o bacterias. Las prácticas ecológicas incluyen:

  • Haciendo que algunos insectos beneficiosos controlen las plagas sirviéndoles un hábitat alterno. Normalmente en forma de cinturón de protección o un seto.
  • Fomentando los microorganismos beneficiosos
  • Rotación de cultivos a diferentes lugares de un año para otro para interrumpir los ciclos de reproducción de las plagas
  • Plantación de cultivos complementarios y plantas repelentes de plagas que desvíen las plagas
  • Utilizando cubiertas de hileras para proteger los cultivos durante los periodos de migración de plagas
  • Utilizando pesticidas y herbicidas biológicos
  • Destruir las malas hierbas antes de plantar
  • Saneamiento de la zona para eliminar el hábitat de las plagas
  • Utilizar trampas para insectos para controlar la población

Modificación genética

Una de las características clave de la agricultura ecológica es el rechazo de las plantas y animales modificados genéticamente.

Aunque los organismos modificados genéticamente, como ya se ha mencionado, están excluidos de la agricultura orgánica, existe la preocupación de que el polen de los cultivos genéticamente modificados este penetrando cada vez más en las reservas de semillas ecológicas. Evitar esto es una tarea realmente difícil, si no imposible.

Frutas y vegetales ecológicos

En la agricultura ecológica es necesario conocer cuáles son las frutas y verduras que sufren más o menos con los pesticidas. Hay verduras que, por la forma en la que se cultivan, necesitan más pesticidas para poder crecer. Estas verduras, por tanto, convendría comprarlas ecológicas para evitar ingerir esa cantidad de pesticidas que podrían afectar a nuestra salud.

Estos vegetales son, por ejemplo, las manzanas, pimientos, pepinos, apio, patatas, uvas, tomates cherry, kale, calabaza, nectarinas, melocotones, espinacas y fresas.

Por el contrario, existen algunos cultivos que no requieren el uso de tantos pesticidas. En este caso, no sería necesario o tan importante comprar su versión ecológica. Estos vegetales son, por ejemplo: los espárragos, aguacates, setas, repollo, maíz dulce, berenjena, kiwi, mango, cebollas, papaya, piña, guisantes, batatas, pomelos y melones cantaloupe.

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