pan

El pan, pan

El pan de verdad

Creo que el pan es un alimento que consumimos casi todos en casa, ya sea de molde, de barra, tostado, en picos…

Los bocatas de pan pan de nuestra infancia, las tostadas de desayuno o las torrijas!!!

Pero, ¿qué ha pasado con el pan de verdad? Cada vez más tiendas lo venden, hasta en las gasolineras se vende. Aún recuerdo cuando lo hacía el panadero. Si te despistabas e ibas a por el a las 14:00 ya no quedaba más que alguna barra normal.

Es una pena que esa tradición se esté perdiendo, pues los sustitutos del pan de verdad son muy malos y no aportan mas que calorías vacías a nuestra dieta diaria.

Escoge un buen pan:

Vamos a ver que necesitamos tener en cuenta a la hora de escogerlo:

  1. Si es empaquetado olvídate de lo que ponga en el paquete. Dale la vuelta y mira los ingredientes, están ordenados de menor a mayor proporción en el producto final. El primero ha de ser alguna harina integral, la que sea, nada de harina blanca. Si no lo es, descártalo.
  2. Si en los 5 primeros ingredientes hay azúcar, descartado. El azúcar también puede ser llamado de otras formas: jarabe de maíz o fructosa son otros de sus nombres.
  3. Tiene que ser alto en fibra, al menos 3 o 4 gramos por ración de 30g que es lo que pesa aproximadamente una rebanada.
  4. Cuidado con el color y las semillas que ponen de adorno, no por eso es sano o el ideal.

Lo mejor son los que contiene 100% de harina integral, agua, sal y levadura: nada más.

Lo que no tienen esa composición son “adulterados” con una serie de ingredientes no necesarios y en muchos casos nada sanos, además de ser calorías vacías.

Ya que comemos pan, y que disfrutamos con ello vamos a hacerlos bien!

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