grasas: falsos mitos

Grasas: Falsos Mitos

Es difícil resistirse a ella y excluirla definitivamente de nuestra dieta. Pero quizás en su debida proporción y bajo determinadas formas de cocción, el consumo de grasas no tiene por qué ser perjudicial. Por muy inverosímil que parezca, las grasas siguen siendo un elemento necesario en nuestra dieta. Necesario para el buen funcionamiento de nuestro organismo e incluso –aunque esto parezca un disparate- te pueden ayudar a adelgazar. Hoy hablamos de las grasas: falsos mitos.

Grasas: falsos mitos que tenemos que saber.

Y es que existen muchas leyendas y falsos mitos sobre su consumo. Es algo normal intentar evitarlas porque pensamos que con ellas vendrán ligadas numerosas enfermedades cardiovasculares. O simplemente nos harán aumentar de peso. Sin embargo, según datos arrojados por un reciente estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology. Es posible “reducir en un 25% el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares si comemos menos grasas saturadas y más saludables”. Y es que hay que tener en cuenta que existen siete tipos diferentes de grasas. Desde la sana hasta la semi-destructiva, de la que hay que evitar su ingesta a toda costa puesto que estaríamos hablando de las temidas grasas trans. Además, según esclarece este estudio, reemplazar esas grasas saturadas por carbohidratos refinados y azúcares añadidos implica el mismo riesgo de sufrir enfermedades del corazón.

Lácteos y grasas:

¿Y qué suerte corre el mito de la grasas en los productos lácteos? Pues al parecer las personas que toman este tipo de productos, ya sean enteros o semis, son menos propensas a tener sobrepeso, tensión alta u otro tipo de dolencias como diabetes de tipo 2. Además, las probabilidades de vida podrían aumentar más que otros que tomen las consideradas saludables. Ya que el metabolismo de cada persona la absorberá de una manera u otra.

Y este mito particularmente nos encanta desmentirlo. Ya puedes aliñar sin miedo tu ensalada con aceite de oliva. De este modo tu cuerpo absorberá los nutrientes de las grasas de las salsas y aderezos para de este modo digerir los nutrientes de los ingredientes saludables que hemos añadido a la ensalada. Si no le añade ninguna grasa no le estará haciendo ningún favor a su cuerpo.

Eso sí mitos aparte, no olvide realizar ejercicios cardiovasculares ya que quemará alrededor de 1.000 calorías en una hora. Rehuye llevar una vida sedentaria y poco activa, porque si hablamos de salud los milagros no existen sin sacrificios.

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